PROYECTO DE CÓDIGO CIVIL ARGENTINO (1998)


LIBRO CUARTO. De los derechos personales.

TÍTULO V. De otras fuentes de las obligaciones.

CAPÍTULO I. Responsabilidad civil.

SECCIÓN PRIMERA. Disposiciones generales.

ARTÍCULO 1581.- Aplicación. Las disposiciones de este Título son aplicables cualquiera que sea la fuente del deber jurídico de cumplir o de reparar el daño.

ARTÍCULO 1582.- Carácter de la regulación. Lo regulado en este Título no deroga las disposiciones que contienen una regulación especial, ni afecta a las estipulaciones que modifican, limitan o excluyen la responsabilidad, en cuanto no contravengan una disposición legal indisponible.

ARTÍCULO 1583.- Prelación normativa. En los casos en que concurren las disposiciones de este Código y las de alguna ley especial relativa a responsabilidad civil, son aplicables, en el siguiente orden de prelación:

a) Las normas indisponibles de este Código y de la ley especial.

b) La autonomía de la voluntad.

c) Las normas supletorias de la ley especial.

d) Las normas supletorias de este Código.

ARTÍCULO 1584.- Alcances de la responsabilidad. La responsabilidad comprende el deber del deudor:

a) De procurar al acreedor aquello a que tiene derecho conforme al artículo 678.

b) De reparar el daño, en caso de infracción al deber general de no dañar.

ARTÍCULO 1585.- Prevención del daño. Toda persona tiene el deber, en cuanto dependa de ella:

a) De evitar causar un daño no justificado.

b) De adoptar, de buena fe y conforme a las circunstancias, las medidas razonables para evitar que se produzca un daño, o disminuir su magnitud. Si tales medidas evitaron o disminuyeron la magnitud de un daño, del cual un tercero habría sido responsable, tiene derecho a que éste le reembolse el valor de los gastos en que ha incurrido para adoptarlas, conforme a las reglas del enriquecimiento sin causa.

c) De no agravar el daño, si ya se ha producido.

ARTÍCULO 1586.-  Atribuciones del tribunal. El tribunal tiene atribuciones para disponer, conforme a las circunstancias, medidas tendientes a evitar la producción de daño futuro.

ARTÍCULO 1587.- Multa civil. El tribunal tiene atribuciones para aplicar una multa civil a quien actúa con grave indiferencia respecto de los derechos ajenos o de los intereses de incidencia colectiva. Su monto se fija tomando en consideración las circunstancias del caso, en especial los beneficios que aquél obtuvo o pudo haber obtenido con su conducta, y tiene el destino que le asigne el tribunal por resolución fundada.

ARTÍCULO 1588.- Reparación del daño no justificado. Debe ser reparado el daño causado a un derecho, o a un interés que no sea contrario a la ley, si no está justificado.

ARTÍCULO 1589.- Daño justificado. El daño está justificado:

a) Si es causado en el ejercicio regular de un derecho o de una facultad, salvo en el caso del artículo 1676.

b) Si es causado en defensa propia, por un medio racionalmente proporcionado, frente a una agresión actual, injusta y no provocada.

c) Si es causado para conjurar un mal actual o temido, injusto y no provocado, y de otro modo inevitable, que amenaza al agente o a un tercero. Quien sufre el daño tiene derecho a ser compensado equitativamente por el beneficiado.

d) En el ámbito de las relaciones de familia, si la admisión de una acción reparatoria puede poner en peligro los intereses generales respecto de la persistencia y de la estabilidad de la institución familiar, de la solidaridad entre sus miembros y, en su caso, de la piedad filial.

e) En el caso de afectar intereses de incidencia colectiva, si corresponde considerarlo socialmente tolerable en razón del interés general.

f) Si lo dispone la ley.

ARTÍCULO 1590.- Condenación conminatoria. El tribunal tiene atribuciones para imponer, a petición de parte y en beneficio de ésta, condenaciones pecuniarias, que pueden ser progresivas, a quien no cumple los deberes jurídicos impuestos en una resolución judicial. Son graduadas teniendo en cuenta la situación patrimonial del destinatario, y pueden ser reajustadas, o dejadas sin efecto, si éste desiste de su resistencia y justifica total o parcialmente su proceder. Son ejecutables.

ARTÍCULO 1591.- Conocibilidad. Se considera que un sujeto hubo de haber conocido la existencia o la inexistencia, presente o futura, de cierto hecho o situación, si cualquier otro sujeto, de sus condiciones y en sus circunstancias, que hubiera actuado diligentemente, la habría tenido por cierta, en razón de la información a su alcance, o de su grado de probabilidad según lo que normalmente acontece.

SECCIÓN SEGUNDA. Mora.

ARTÍCULO 1592.- Requisitos de la mora. Hay mora si el deudor retarda el cumplimiento de su obligación y concurre el correspondiente factor de atribución de responsabilidad.

El deudor no incurre en mora si el acreedor no presta el deber de cooperación establecido por el artículo 677.

ARTÍCULO 1593.- Mora automática. La mora del deudor se produce automáticamente:

a) Al tiempo en que el pago debe ser realizado, conforme a los artículos 825 y 826.

b) Si el deudor manifiesta inequívocamente su decisión de no cumplir.

c) Si, en los casos en que es necesaria la interpelación, ésta resulta imposible por una causa atribuible al deudor.

d) Si una disposición legal o una estipulación contractual eximen de requerir el cumplimiento.

ARTÍCULO 1594.- Liberación o atenuación de los efectos de la mora automática. Aunque el simple retardo produzca la mora automática conforme a los incisos a) y c) del artículo anterior, el tribunal tiene atribuciones para liberar al deudor de sus efectos, o atenuarlos, si éste demuestra que su aplicación estricta transgrede la regla de buena fe.

ARTÍCULO 1595.- Interpelación. Para que el deudor incurra en mora es necesaria la interpelación en los siguientes casos:

a) Si tal resulta de una disposición de la ley o de la estipulación de partes.

b) Si, tratándose de un caso comprendido en el artículo 1593, el acreedor no presta la cooperación necesaria para el cumplimiento oportuno.

ARTÍCULO 1596.- Demora justificada. Si el deudor, no obstante su demora, está eximido temporalmente del cumplimiento por una causa ajena a su responsabilidad, cuando ésta es removida se aplican las reglas de los artículos 825 y 826.

ARTÍCULO 1597.- Efectos de la mora. La mora del deudor lo hace responsable por el daño moratorio y por las demás consecuencias dispuestas por la ley o estipuladas por las partes.

ARTÍCULO 1598.- Mora del acreedor. El acreedor incurre en mora si el deudor le efectúa una oferta real de pago y se rehusa injustificadamente a recibirlo.

Se aplican, en lo pertinente, las disposiciones relativas a la mora del deudor, así como lo establecido en el artículo 677.

ARTÍCULO 1599.- Mora en las obligaciones correlativas. En las obligaciones correlativas una de las partes no queda en mora si la otra parte:

a) Está en mora.

b) No cumple su propia prestación exigible, aunque no esté en mora.

c) No ofrece cumplir su propia prestación, en los casos en que el cumplimiento de ambas partes debe ser simultáneo.

SECCIÓN TERCERA. Daño.

ARTÍCULO 1600.-  Alcances.- En este Código:

a) El daño patrimonial comprende el daño emergente y el lucro cesante. Se entiende por daño emergente a la pérdida o la disminución de bienes o de intereses no contrarios a la ley; y por lucro cesante, a la frustración de ganancias, en su caso, en razón de la mengua o la privación de la aptitud para realizar actividades remunerables.

b) El daño extrapatrimonial comprende al que interfiere en el proyecto de vida, perjudicando a la salud física o psíquica o impidiendo el pleno disfrute de la vida, así como al que causa molestias en la libertad, en la seguridad personal, en la dignidad personal, o en cualesquiera otras afecciones legítimas.

c) El daño al interés negativo comprende los gastos comprometidos con la finalidad de celebrar el contrato frustrado y, en su caso, una indemnización por la pérdida de probabilidades concretas para celebrar otro negocio similar; la prueba de éstas debe ser apreciada con criterio estricto.

d) Damnificado indirecto es el tercero sobre quien repercute el daño que sufre otra persona.

e) Indemnización de equidad es la que otorga el tribunal, sin sujeción a los criterios del artículo 1609, a favor del titular de un interés cuyo acogimiento es necesario para realizar la justicia en el caso.

ARTÍCULO 1601.- Daño reparable. Son reparables el daño patrimonial y el daño extrapatrimonial, sea directo o indirecto, así como el daño futuro cierto, y la pérdida de probabilidades en la medida en que su contingencia sea razonable.

SECCIÓN CUARTA. Factores de atribución.

ARTÍCULO 1602.-  Atribución de la responsabilidad. La responsabilidad es atribuida en los casos y conforme a las circunstancias en que lo dispone la ley o lo estipulan las partes.

A falta de norma legal, o de estipulación de partes, el factor de atribución es la culpa.

ARTÍCULO 1603.- Culpa. La culpa consiste en la omisión de la diligencia exigible en atención a la naturaleza del deber jurídico, o de la obligación, según sea el caso, y conforme a las circunstancias de personas, de tiempo y de lugar.

ARTÍCULO 1604.- Apreciación de la diligencia. Para la apreciación de la diligencia se aplican las siguientes reglas:

a) Cuanto mayor es el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor es la diligencia exigible.

b) En las relaciones jurídicas que suponen una confianza especial, se toma en cuenta la condición propia del agente.

c) La falta extrema de diligencia configura culpa grave, que es asimilada al dolo.

ARTÍCULO 1605.- Dolo. El dolo, como factor de atribución de responsabilidad, consiste en el incumplimiento deliberado y de mala fe del deber jurídico, o de la obligación, según sea el caso.

El autor doloso también responde en los casos en que la responsabilidad es atribuida en razón de la culpa.

ARTÍCULO 1606.- Responsabilidad objetiva. La responsabilidad se denomina objetiva si, conforme a la ley o a la estipulación de partes, la conducta diligente del sindicado como responsable no es suficiente para excluirla.

SECCIÓN QUINTA. Relación causal.

ARTÍCULO 1607.- Especies de consecuencias. Consecuencias inmediatas de los hechos son las que suceden según su curso natural y ordinario.

Consecuencias mediatas son las que derivan de la conexión de un hecho con otro distinto. Comprenden las previstas, y las previsibles; éstas abarcan a las que pueden ser previstas mediante la debida atención y el adecuado conocimiento de las cosas.

ARTÍCULO 1608.-  Apreciación de la previsibilidad. La previsibilidad se juzga sin tomar en cuenta la condición especial del agente, salvo si:

a) Existe un deber específico de obrar con prudencia y pleno conocimiento.

b) La condición especial del agente le otorga una previsibilidad mayor.

c) El agente ha obrado con dolo o con culpa grave.

d) Lo dispone la ley.

ARTÍCULO 1609.- Imputabilidad de las consecuencias. La responsabilidad abarca las consecuencias que se hallan en relación de causalidad adecuada con el hecho generador. Quedan comprendidas en ellas las consecuencias inmediatas y las consecuencias mediatas previstas o previsibles; y están excluidas las consecuencias casuales.

ARTÍCULO 1610.- Causa ajena. La responsabilidad puede ser excluida o limitada por la incidencia de una causa ajena, conforme a estas reglas:

a) Los hechos concretos invocables como causa ajena resultan de las disposiciones legales especiales, o de la estipulación contractual.

b) La referencia genérica de la ley o del contrato a la causa ajena, la causa extraña, u otra semejante, abarca a cualquier hecho que suprime o desvía la relación causal, siempre que no sea atribuible a quien lo invoca, o al riesgo de la cosa o al peligro de la actividad conforme a los artículos 1662, 1663 y 1665.

ARTÍCULO 1611.- Hecho del damnificado. La responsabilidad también puede ser excluida o limitada por la incidencia del hecho del propio damnificado en la causación del daño, salvo en los casos en que la ley o el contrato disponen que, a tal fin, debe tratarse de su culpa, de su dolo, o de cualquier otra circunstancia especial.

ARTÍCULO 1612.- Caso fortuito. Se considera caso fortuito al hecho que no ha podido ser previsto, o que, habiendo sido previsto, no ha podido ser evitado, superado o resistido.

En este Código caso fortuito y fuerza mayor son empleados como sinónimos.

ARTÍCULO 1613.- Efectos del caso fortuito. La infracción al deber general de no dañar causada por caso fortuito no genera responsabilidad, salvo disposición legal.

Sin perjuicio de lo dispuesto por el artículo 1615, el deudor de la obligación queda eximido del cumplimiento, y no es responsable del daño que el incumplimiento causa al acreedor, si éste es causado por caso fortuito.

La exención de responsabilidad puede ser, según la incidencia del caso fortuito, total o parcial, definitiva o temporaria.

ARTÍCULO 1614.- Impedimento ajeno a la voluntad del deudor. Se considera ajeno a la voluntad del deudor el impedimento que, sin configurar caso fortuito, no puede ser evitado, superado, o resistido, mediante el empleo de la diligencia exigible en las circunstancias propias de la relación contractual.

ARTÍCULO 1615.- Efectos del impedimento ajeno a la voluntad del deudor. Sin perjuicio de lo dispuesto por el artículo 1616, el deudor de la obligación queda eximido del cumplimiento, y no es responsable del daño que el incumplimiento causa al acreedor, si éste es causado por un impedimento ajeno a su voluntad.

La exención de responsabilidad puede ser, según la incidencia del impedimento, total o parcial, definitiva o temporaria.

ARTÍCULO 1616.- Responsabilidad por caso fortuito o por impedimento ajeno a la voluntad del deudor. El deudor, no obstante el caso fortuito o el impedimento ajeno a su voluntad, es responsable en los siguientes casos:

a) Si ha garantizado el cumplimiento aunque ocurra cualquier caso fortuito, o cualquier impedimento ajeno a su voluntad.

b) Si se ha comprometido a cumplir aunque ocurra un determinado caso fortuito, o un determinado impedimento ajeno a su voluntad.

c) Si está en mora, a no ser que esta sea indiferente para la producción del caso fortuito o del impedimento ajeno a la voluntad.

d) Si está obligado a restituir como consecuencia de un hecho ilícito.

e) Si de una disposición legal, o de una estipulación contractual, resulta que no se libera por caso fortuito, o por impedimento ajeno a su voluntad.

ARTÍCULO 1617.- Cláusula de irresponsabilidad. Si se estipula que un hecho determinado es considerado caso fortuito, o impedimento ajeno a la voluntad del deudor, se lo tiene por tal con la sola producción del hecho.

SECCIÓN SEXTA. Prueba.

ARTÍCULO 1618.- Prueba del daño. La carga de la prueba del daño corresponde a quien lo alega, salvo:

a) Que la ley lo impute o lo presuma.

b) Que, conforme a las reglas de la experiencia, su existencia sea presumible.

ARTÍCULO 1619.- Prueba de los factores de atribución. Salvo disposición legal, la carga de la prueba de los factores de atribución de la responsabilidad, así como de las circunstancias que la excluyen, corresponde a quien los alega.

Si las circunstancias especiales del caso lo justifican, el tribunal puede distribuir la carga de la prueba de la culpa, o de haber actuado con diligencia, ponderando cuál de las partes está en mejor situación para aportarla.

ARTÍCULO 1620.- Prueba de la relación causal. La carga de la prueba de la relación causal corresponde a quien la alega, salvo:

a) Que la ley la impute o la presuma.

b) Que, conforme a las reglas de la experiencia, su existencia sea presumible.

La carga de la prueba de la causa ajena corresponde a quien la alega.

SECCIÓN SÉPTIMA. Reparación del daño.

PARÁGRAFO 1º. Disposiciones generales.

ARTÍCULO 1621.- Modos de reparar el daño. El daño es reparable, según el caso, mediante:

a) La reposición al estado anterior al hecho generador de la responsabilidad.

b) La restitución de lo que el responsable está obligado a devolver, o de lo que obtuvo indebidamente.

c) El resarcimiento del valor del daño patrimonial.

d) La satisfacción del valor del daño extrapatrimonial.

También procede, en su caso, el reembolso del valor de gastos o inversiones.

ARTÍCULO 1622.- Daño a intereses de incidencia colectiva. En el caso de daño a intereses de incidencia colectiva corresponde prioritariamente la reposición al estado anterior al hecho generador, sin perjuicio de las demás responsabilidades.

Si la reposición es total o parcialmente imposible, el responsable debe reparar el daño mediante otros bienes que satisfagan intereses de incidencia colectiva equivalentes a los afectados.

Están legitimados para accionar el damnificado directo, el defensor del pueblo, el Ministerio Público, y las asociaciones que propenden a la defensa de esos intereses y están registradas conforme a la ley especial.

En su caso, se aplican los artículos 1662, 1663 1665 y 1673.

ARTÍCULO 1623.- Derechos del acreedor. En los casos en que el acreedor pretende la reposición al estado anterior, o una entrega, o una restitución, y la prestación no es cumplida en especie, tiene derecho :

a) Si lo debido es bien fungible, a la entrega de un bien de la misma especie y calidad.

b) En los demás casos, al valor de reposición del bien de acuerdo con las reglas del artículo 724 ; y si este valor ha variado desde el nacimiento de la obligación hasta la fecha en que es satisfecho, al que sea mayor.

ARTÍCULO 1624.- Ventajas del acreedor de la restitución. Si, en virtud de un contrato bilateral, corresponde la restitución de un bien, deben ser detraídas las ventajas que resulten al acreedor, o que puedan resultarle, por no haber efectuado la propia prestación.

ARTÍCULO 1625.- Incapacidad laboral. Salvo ley especial, el resarcimiento de la incapacidad laboral es evaluado mediante la determinación de un capital, de tal modo que sus rentas cubran la mengua de la aptitud del damnificado para realizar actividades remunerables, y que se agote al tiempo en que probablemente concluirá su vida.

ARTÍCULO 1626.- Acumulabilidad del daño moratorio. El resarcimiento del daño moratorio es acumulable al del daño compensatorio y, en su caso, a la cláusula penal compensatoria.

ARTÍCULO 1627.- Intereses moratorios. Si se trata de una obligación de dar dinero, el daño moratorio consiste en el interés moratorio o punitorio que corresponda conforme al artículo 716. Pero, si el deudor ha obrado con dolo, el acreedor tiene derecho a ser reparado conforme a lo dispuesto en el artículo 1632.

ARTÍCULO 1628.- Intereses resarcitorios. En los demás casos el responsable debe intereses resarcitorios, calculados a la tasa activa promedio para operaciones ordinarias de corto plazo.

ARTÍCULO 1629.- Curso de los intereses resarcitorios. El curso de los intereses resarcitorios comienza:

a) Desde que se produjo el daño emergente en cada una de las partidas que lo integran.

b) Desde que se produjeron el lucro cesante, la incapacidad laboral o el daño extrapatrimonial.

c) Desde que se realizaron el gasto o la inversión reembolsables.

ARTÍCULO 1630.- Concurrencia de daño emergente y de lucro cesante. Si el acreedor requiere el daño emergente por la pérdida o el deterioro de un bien y, simultáneamente, el lucro cesante por esa misma causa, debe optar entre los intereses resarcitorios correspondientes al daño emergente, o el resarcimiento del lucro cesante con sus propios intereses resarcitorios.

ARTÍCULO 1631.- Amortización del bien. En el resarcimiento del daño emergente que resulta de un bien que debe ser entregado, repuesto o restituido, y se ha amortizado, el acreedor debe optar entre el valor de reposición del bien, sin amortización ni intereses resarcitorios, o el valor de reposición del bien castigado por la amortización con sus propios intereses resarcitorios.

ARTÍCULO 1632.- Dolo del deudor de dinero. Si el deudor de una obligación de dar dinero actúa con dolo se aplica el artículo 1609, pero el acreedor tiene derecho, como mínimo, a los intereses moratorios calculados al doble de su tasa.

ARTÍCULO 1633.- Malicia procesal. Si el deudor de cualquier especie de obligación actúa con malicia procesal, a pedido del acreedor y en su provecho, el tribunal debe sancionarlo pecuniariamente. La sanción consiste en el pago de una suma de dinero, cuya cuantía es fijada prudencialmente en un monto que puede llegar hasta otro tanto de los intereses moratorios calculados como se dispone en el artículo 716.

ARTÍCULO 1634.- Límite cuantitativo en algunos casos de responsabilidad objetiva. En los casos previstos por los artículos 1662, 1663 y 1665, la reparación del daño queda limitada a la cantidad de trescientos mil (300.000) pesos por cada damnificado directo, que se reduce proporcionalmente si hay liberación parcial conforme al artículo 1666.

El responsable no tiene derecho a prevalerse de la limitación:

a) Si actuó sin diligencia y, en especial, si no adoptó las medidas de prevención razonablemente adecuadas.

b) Si razonablemente debió haber asegurado ese riesgo y no lo hizo.

c) Si tomó un seguro y la aseguradora no pone a disposición del damnificado la indemnización que corresponde en el tiempo oportuno para la liquidación del siniestro conforme a la legislación de seguros, a menos que, interpelado el responsable, ponga a disposición de aquél esa indemnización dentro de los treinta (30) días.

d) Si se convino una indemnización mayor.

Si el damnificado directo sufre gran discapacidad el tribunal puede aumentar el máximo indemnizatorio hasta el triple.

Las disposiciones de este artículo dejan a salvo lo establecido por la legislación especial.

ARTÍCULO 1635.- Autorización al Poder Ejecutivo Nacional. El Poder Ejecutivo Nacional queda autorizado para aumentar la cantidad indicada en el artículo anterior, teniendo en cuenta el poder adquisitivo del dinero y la situación económica general.

ARTÍCULO 1636.- Responsabilidad por costas. La responsabilidad del vencido en un proceso judicial, por los honorarios de los letrados del vencedor y de los peritos, está limitada a un tercio del monto de la condena por capital y accesorios. En defecto de estipulación de partes, en un proceso arbitral ese límite es del quince (15) por ciento, incluyéndose los honorarios de los letrados del vencedor, de los peritos, de los árbitros y del secretario.

Si las regulaciones practicadas conforme a las leyes locales exceden esas proporciones, el tribunal debe prorratear equitativamente sus importes entre los beneficiarios, cuidando que la remuneración de los peritos guarde razonable relación con la que sea asignada a los abogados intervinientes en el proceso.

ARTÍCULO 1637.- Excepciones. El máximo establecido en el artículo anterior:

a) No incluye las regulaciones recaídas en los incidentes.

b) No es aplicable si el condenado en costas obró con dolo, o incurrió en inconducta procesal maliciosa.

PARÁGRAFO 2º. Circunstancias de la reparación del daño.

ARTÍCULO 1638.- Reparación en especie. El tribunal tiene atribuciones para desestimar, total o parcialmente, la pretensión de reparación en especie, si ella no es posible o resulta excesivamente onerosa.

ARTÍCULO 1639.- Reparación en forma de renta. El acreedor tiene derecho a requerir que el condenado a reparar el daño lo haga en forma de renta.

ARTÍCULO 1640.- Satisfacción del daño extrapatrimonial. El acreedor tiene derecho a requerir que el daño extrapatrimonial sea satisfecho, total o parcialmente, mediante el pago de dinero, o de otro modo distinto. El tribunal, según las circunstancias, dispone lo que corresponde; en los casos de lesiones a la dignidad personal puede ordenar la publicación de la sentencia.

ARTÍCULO 1641.- Atenuación de la responsabilidad. El tribunal sólo tiene atribuciones para atenuar la responsabilidad, por razones de equidad:

a) Si el deudor obró sin dolo y su responsabilidad no está comprendida en los artículos 1662,1663 y 1665. A tal efecto debe atender a su situación patrimonial y, en su caso, a la circunstancia de que el damnificado haya percibido la indemnización proveniente de un seguro personal.

b) Si el hecho dañoso fue causa de ventajas para el acreedor.

c) En la responsabilidad por hechos involuntarios.

d) En los demás casos en que lo dispone la ley.

ARTÍCULO 1642.- Dispensa anticipada de la responsabilidad. La dispensa anticipada de la responsabilidad queda sujeta a estas reglas:

a) La responsabilidad por daño causado con dolo o con culpa grave no puede ser excluida ni limitada.

b) La responsabilidad fundada en otros factores de atribución puede ser excluida o limitada, salvo en los casos en que lo prohibe la ley.

c) La responsabilidad por daño al proyecto de vida no puede ser excluida ni limitada, salvo en los casos en que lo autoriza la ley.

PARÁGRAFO 3º. Cláusula penal.

ARTÍCULO 1643.- Alcances. La cláusula penal estipulada para el caso de incurrir el deudor en incumplimiento de la obligación sustituye a la reparación del daño. El acreedor no está precisado a probarlo, ni el deudor tiene derecho a eximirse acreditando que el acreedor no lo sufrió.

ARTÍCULO 1644.- Sujetos. La cláusula penal puede ser estipulada por el deudor, o por un tercero, ya sea a favor del acreedor, o de un tercero.

ARTÍCULO 1645.- Reducción. El tribunal sólo tiene atribuciones para reducir la cláusula penal si hay petición de parte interesada, en los siguientes casos:

a) Si la obligación fue cumplida parcialmente y reportó utilidad para el acreedor.

b) Si su monto resulta notablemente desproporcionado con relación al daño sufrido por el acreedor.

En ambos casos se toma en cuenta el interés del acreedor, de cualquier índole, en el cumplimiento de la obligación principal.

En los contratos discrecionales la reducción puede ser excluida por estipulación expresa.

ARTÍCULO 1646.- Reparación mayor. El acreedor no tiene derecho a que le sean reparados los daños que excedan el valor de la cláusula penal, aunque pruebe la insuficiencia de lo pactado, salvo que:

a) Haya sido estipulado lo contrario.

b) El deudor actúe con dolo.

c) Su monto sea ínfimo.

d) Su estipulación importe soslayar la prohibición legal de excluir o de limitar la responsabilidad.

ARTÍCULO 1647.- Acumulación. Si la cláusula penal es estipulada para el caso de mora, o de defecto en la ejecución, el acreedor tiene derecho a exigir conjuntamente:

a) La cláusula penal.

b) El cumplimiento de la obligación principal; y, en su caso, la reparación del daño compensatorio, o la cláusula penal compensatoria.

ARTÍCULO 1648.- Subsidiariedad. La cláusula penal compensatoria es subsidiaria de la obligación de cumplimiento. El acreedor no tiene derecho a exigirla en pago de la prestación debida, ni el deudor tiene derecho a eximirse de cumplir la obligación pagándola, a menos que alguno de ellos haya reservado ese derecho.

ARTÍCULO 1649.- Accesoriedad. Se aplican a la cláusula penal las reglas de las obligaciones accesorias.

Pero la cláusula penal es igualmente exigible:

a) En los casos en que, sin que haya obligación principal, se la prevé para el caso de producirse o de fracasar determinado hecho.

b) En los casos en que la obligación principal es natural.

ARTÍCULO 1650.- Cláusula penal a cargo de un tercero. Si la cláusula penal está a cargo de un tercero, se aplican subsidiariamente las reglas de la fianza.

SECCIÓN OCTAVA. Responsabilidad directa.

ARTÍCULO 1651.- Sujetos responsables. Tienen responsabilidad directa, conforme a lo dispuesto en este Título:

a) Quien incumple una obligación.

b) Quien, por acción o por omisión, causa un daño injustificado.

ARTÍCULO 1652.- Actos involuntarios. Son igualmente responsables, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 1641 :

a) Quien actúa sin discernimiento, quedando a salvo la responsabilidad del representante legal que en su caso corresponda.

b) Quien causa un daño por error de hecho o de derecho, por dolo engaño, o por intimidación. El causante del dolo engaño o de la intimidación es responsable concurrente.

c) Quien causa un daño mediante un acto automático o reflejo.

ARTÍCULO 1653.- Fuerza irresistible. El acto realizado por quien sufre fuerza irresistible no genera responsabilidad para su autor, sin perjuicio de la que corresponde a título personal a quien ejerce la fuerza irresistible.

ARTÍCULO 1654.- Mancomunación. En caso de transgresión del deber general de no dañar:

a) Si varias personas participan en la producción del daño que tiene una causa única, se aplican las reglas de las obligaciones solidarias.

b) Si varias personas son responsables del daño, pero en razón de causas distintas, se aplican las reglas de las obligaciones concurrentes.

En la responsabilidad emergente de contratos la mancomunación se rige por lo dispuesto en el Libro Cuarto, Título I, Capítulo II, Sección Sexta, y por las normas particulares a ellos.

ARTÍCULO 1655.- Encubrimiento. El encubridor responde en cuanto su cooperación ha causado daño.

ARTÍCULO 1656.- Beneficio proveniente del hecho dañoso. Quien, sin ser responsable del daño, recibe provecho a causa de él, está obligado conforme a las reglas del enriquecimiento sin causa.

SECCIÓN NOVENA. Responsabilidad por hecho de terceros.

ARTÍCULO 1657.- Hecho de terceros. Toda persona responde por el hecho que compromete la responsabilidad directa de los terceros que están bajo su dependencia, o de los que autoriza para actuar en el ámbito de su propia incumbencia, se sirve u obtiene provecho. La responsabilidad abarca el daño causado en ejercicio o con ocasión de sus funciones.

ARTÍCULO 1658.- Hecho de los hijos. El padre y la madre responden concurrentemente por el daño causado por sus hijos menores no emancipados que habitan con ellos, sin perjuicio de la responsabilidad personal de los hijos que tienen discernimiento.

El progenitor no se libera aunque el menor no conviva con él, si ello deriva de una causa que le es atribuible.

ARTÍCULO 1659.- Tareas independientes de los hijos. Los padres no responden:

a) Por el daño causado por sus hijos en el ejercicio de su profesión, de funciones remunerables encomendadas por terceros, o de aprendizaje permanente o transitorio.

b) Por el incumplimiento contractual de sus hijos.

ARTÍCULO 1660.- Otras personas encargadas. Los tutores y los curadores son responsables como los padres por el daño causado por quienes están a su cargo.

Sin embargo, se liberan si acreditan que les ha sido imposible evitar el daño; tal imposibilidad no resulta de la mera circunstancia de haber sucedido el hecho fuera de su presencia.

SECCIÓN DÉCIMA. Responsabilidad derivada de la intervención de cosas y de ciertas actividades.

ARTÍCULO 1661.- Hecho de las cosas y actividades. Toda persona responde por el daño causado con intervención de cosas de las que se sirve o tiene a su cuidado, o por la realización de actividades especialmente peligrosas.

ARTÍCULO 1662.- Cosa riesgosa. Se considera cosa riesgosa a la que tiene en sí misma aptitud para causar daños frecuentes o graves, por sus propias calidades, o por las circunstancias en que es utilizada.

ARTÍCULO 1663.- Supuestos comprendidos. Están comprendidos en el artículo anterior los residuos industriales actual o potencialmente peligrosos, y los radiactivos. Se considera guardián de tales residuos, en los alcances del artículo 1664, a quien tiene a su cargo su generación, manipulación, transporte, o tratamiento y disposición final.

ARTÍCULO 1664.- Sujetos responsables. El guardián es responsable del daño causado por la cosa riesgosa. Se considera guardián a quien ejerce, por sí o por terceros, un poder de hecho sobre la cosa, o se sirve de ella.

El dueño responde concurrentemente si se ha desprendido voluntariamente de la guarda y la cosa es usada conforme a su voluntad expresa o tácita.

ARTÍCULO 1665.- Actividad especialmente peligrosa. Quien realiza una actividad especialmente peligrosa, se sirve u obtiene provecho de ella, por sí o por terceros, es responsable del daño causado por esa actividad.

Se considera actividad especialmente peligrosa a la que, por su naturaleza, o por las sustancias, instrumentos o energía empleados, o por las circunstancias en las que es llevada a cabo, tiene aptitud para causar daños frecuentes o graves.

Queda a salvo lo dispuesto por la legislación especial.

ARTÍCULO 1666.- Liberación del sindicado como responsable. Quien está sujeto a responsabilidad conforme a los artículos 1662, 1663 y 1665 sólo se libera de ella, total o parcialmente, si prueba que la causa del daño es la culpa del damnificado.

No son invocables como eximentes la autorización administrativa para el uso de la cosa o la realización de la actividad, el cumplimiento de las técnicas de prevención, el caso fortuito, el hecho de un tercero, ni cualquier otra causa ajena.

ARTÍCULO 1667.- Cosa sin riesgo propio. El guardián es responsable por el daño causado por una cosa que carece de riesgo en los términos del artículo 1662.

Se libera, total o parcialmente, si prueba haber actuado con diligencia a cuyo fin debe haber adoptado las medidas de prevención razonablemente adecuadas.

ARTÍCULO 1668.- Obligación tácita de seguridad. Quien realiza una actividad, se sirve u obtiene provecho de ella, tiene a su cargo la obligación tácita de seguridad:

a) Si de la actividad, o de un servicio prestado en razón de ella, puede resultar un daño a las personas que participan de la actividad o reciben el servicio, o a sus bienes.

b) Si, además, puede prevenir ese daño de manera más fácil o económica que si lo hace el damnificado.

ARTÍCULO 1669.- Liberación de la obligación tácita de seguridad. Salvo disposición legal o estipulación de partes, quien está sujeto a la obligación tácita de seguridad se libera si prueba haber actuado con diligencia, a cuyo fin debe haber adoptado las medidas de prevención razonablemente adecuadas.

ARTÍCULO 1670.- Daño causado por animales. El daño causado por animales, cualquiera sea su especie, queda comprendido en el artículo 1662.

ARTÍCULO 1671.- Daño causado por el cuerpo humano. Asimilación. La responsabilidad prevista en el artículo 1662 se aplica también al daño causado por el impacto del cuerpo humano que actúa como una cosa riesgosa.

SECCIÓN DECIMOPRIMERA. Responsabilidad colectiva.

ARTÍCULO 1672.- Cosa suspendida o arrojada. Si de una parte de un edificio cae una cosa suspendida, o es arrojada una cosa, todos los propietarios y ocupantes de esa parte del edificio responden solidariamente del daño que ella causa. Sólo se libera quien demuestra que no participó en su causación.

Según las circunstancias, la responsabilidad puede ser extendida a otros sujetos y ocupantes del edificio.

ARTÍCULO 1673.- Actividad peligrosa de un grupo. Si un grupo realiza una actividad mediante la cual se crea un peligro extraordinario para la persona o para los bienes de terceros, todos sus integrantes responden solidariamente del daño causado por uno o más de sus miembros. Sólo se libera quien demuestra que no participó en su causación.

SECCIÓN DÉCIMOSEGUNDA. Supuestos especiales de responsabilidad.

PARÁGRAFO 1º. De las personas jurídicas.

ARTÍCULO 1674.- Alcances. La persona jurídica responde por los hechos de quienes las dirigen o administran, realizados en ejercicio o con ocasión de sus funciones.

PARÁGRAFO 2º. Del Estado.

ARTÍCULO 1675.- Ejercicio irregular. Con los alcances del artículo anterior, el Estado responde de los daños causados por el ejercicio irregular de la actividad de sus funcionarios o empleados, mediante acciones u omisiones, sin que sea necesario identificar al autor.

ARTÍCULO 1676.- Actos lícitos. El Estado responde por sus actos lícitos que sacrifican intereses de los particulares en beneficio del interés general. La responsabilidad sólo comprende el resarcimiento del daño emergente; pero, si es afectada la continuación de una actividad, incluye la compensación del valor de las inversiones no amortizadas, en cuanto hayan sido razonables para su giro.

PARÁGRAFO 3º. De los agentes públicos.

ARTÍCULO 1677.- Alcances. Los agentes públicos tienen responsabilidad directa por los daños producidos mediante acciones u omisiones que implican el ejercicio irregular de sus cargos. Para requerírsela no son necesarios ni la determinación previa de su responsabilidad administrativa ni, en su caso, su desafuero.

PARÁGRAFO 4º. De los establecimientos educativos.

ARTÍCULO 1678.- Responsabilidad por el hecho del menor. La responsabilidad por el hecho del hijo y del pupilo conforme a los artículos 1658 y 1660 subsiste aunque se hallen en el ámbito de actividad de un establecimiento educativo.

Quien tiene a su cargo el establecimiento, su director, y demás personal, responden concurrentemente sólo si se prueba su culpa grave o su dolo.

ARTÍCULO 1679.- Responsabilidad por el daño sufrido por el menor. Quienes tienen a su cargo establecimientos educativos de enseñanza primaria y secundaria responden del daño que sufren los alumnos menores de edad mientras se hallan en el ámbito de su actividad. A tal efecto, todos los establecimientos deben constituir y mantener un seguro de responsabilidad civil, en los términos que determine la reglamentación; ésta preverá asimismo las sanciones administrativas aplicables en el caso de no ser constituido o mantenido regularmente.

El director, y demás personal, responden concurrentemente sólo si se prueba su culpa grave o su dolo.

PARÁGRAFO 5º. De los establecimientos que tienen a su cargo sujetos potencialmente peligrosos.

ARTÍCULO 1680.- Norma aplicable. El artículo anterior se aplica a los establecimientos que alojan sujetos potencialmente peligrosos.

PARÁGRAFO 6º. De los profesionales liberales.

ARTÍCULO 1681.- Normas aplicables. Las actividades del profesional liberal están sujetas a las reglas de las obligaciones de hacer.

Sus alcances resultan de lo convenido; de lo previsto por el inciso a) del artículo 726, salvo que se haya comprometido cierto resultado concreto; de las disposiciones dictadas en ejercicio del poder de policía; y de las normas éticas que regulan el ejercicio de la profesión.

ARTÍCULO 1682.- Exclusión de las reglas aplicables a las cosas riesgosas y a las actividades peligrosas. Los profesionales liberales:

a) Aunque empleen cosas para el ejercicio de su actividad, no están comprendidos en el artículo 1662, salvo si el riesgo de la cosa deriva de su vicio.

b) No están comprendidos en el artículo 1665.

ARTÍCULO 1683.- Incidencia de la cuantía de la remuneración. El tribunal tiene atribuciones para atenuar la responsabilidad del profesional liberal frente a su cliente por razones de equidad en los casos del inciso a) del artículo 1641; y, no mediando culpa grave, puede atender a otras circunstancias del caso, entre ellas la cuantía de la remuneración percibida por el profesional.

PARÁGRAFO 7º. Accidentes de la circulación.

ARTÍCULO 1684.- Disposiciones aplicables. Se aplican al daño causado por la circulación de vehículos los artículos 1662, 1664 y 1666.

ARTÍCULO 1685.- Colisión múltiple. Entre los intervinientes en una colisión plural de vehículos el guardián de cada uno de ellos responde del daño causado al otro, a menos que pruebe que fue causado, total o parcialmente, por la culpa del damnificado.

ARTÍCULO 1686.- Aplicación. Sin perjuicio de disposiciones especiales en los siguientes casos, sólo hay responsabilidad si se obra por dolo o culpa grave:

a) Si el daño, en los casos en que no está justificado, se produce en el ámbito de las relaciones de familia.

b) Si el daño es causado por errores de jueces o de árbitros en el ejercicio de sus funciones.

c) En los demás casos previstos en la ley.

SECCIÓN DÉCIMOTERCERA. Ejercicio de las acciones de responsabilidad.

ARTÍCULO 1687.- Daño emergente y lucro cesante. Los damnificados directos tienen legitimación para accionar por el resarcimiento del daño emergente y del lucro cesante.

Si se trata del menoscabo de una cosa, se consideran tales, conforme a las circunstancias, al titular de un derecho real, y al titular de una relación real legítima o establecida de buena fe.

ARTÍCULO 1688.- Incapacidad laboral. La persona humana damnificada directa tiene legitimación para accionar por el resarcimiento del daño patrimonial resultante de su incapacidad laboral.

ARTÍCULO 1689.- Daño extrapatrimonial. La persona humana damnificada directa tiene legitimación para accionar por la satisfacción de su daño extrapatrimonial.

Si sufre gran discapacidad, o del hecho dañoso resulta su muerte, también tienen legitimación a título personal, según corresponda conforme a las circunstancias, el cónyuge, los descendientes, los ascendientes, y quienes convivían con ella recibiendo trato familiar ostensible.

Los tribunales tienen atribuciones para asignar legitimación a otros sujetos, en los casos especiales en los que el hecho tiene un grado de repercusión en el reclamante que excede del ordinario, habida cuenta de su vinculación con el damnificado y las demás circunstancias.

ARTÍCULO 1690.- Transmisibilidad de la acción. La transmisibilidad de la acción por reparación del daño está sujeta a estas reglas:

a) La acción por resarcimiento del daño patrimonial es transmisible.

b) La acción por satisfacción del daño extrapatrimonial es transmisible por acto entre vivos. También lo es a los herederos del damnificado si éste la ha interpuesto en vida, o ha fallecido dentro de los seis (6) meses de sufrido el daño.

ARTÍCULO 1691.- Inembargabilidad. Los créditos por incapacidad laboral comprendidos en los artículos 1688 y 1689 son inembargables.

ARTÍCULO 1692.- Acción contra los responsables directos e indirectos. El legitimado tiene derecho a interponer su acción, conjunta o separadamente, contra los responsables directos e indirectos.

ARTÍCULO 1693.- Reintegro. El responsable indirecto tiene derecho a obtener del autor del hecho dañoso el reintegro del valor total de lo erogado para la reparación del daño, si éste es responsable conforme a las normas legales.

La acción de reintegro del empleador contra el empleado está regida por la legislación especial.

ARTÍCULO 1694.- Liberación del responsable directo. Si la sentencia definitiva libera al sindicado como responsable indirecto o concurrente por ausencia de responsabilidad del responsable directo, éste también se libera, aunque no haya recurrido el fallo condenatorio.

SECCIÓN DÉCIMOCUARTA. Acciones civil y penal.

ARTÍCULO 1695.- Independencia. La acción penal y la acción civil resultantes del mismo hecho pueden ser ejercidas independientemente. La acción civil por reparación del daño también puede ser ejercida ante el tribunal en lo penal si lo autoriza la legislación pertinente

ARTÍCULO 1696.- Acción del damnificado indirecto. La acción civil del damnificado directo por reparación del daño es independiente de la acción de los damnificados indirectos.

ARTÍCULO 1697.- Suspensión del dictado de la sentencia civil. Si la acción criminal precede a la acción civil, o es intentada durante su curso, el dictado de la sentencia definitiva en el proceso civil se suspende hasta que concluye el proceso penal, con excepción de los siguientes casos:

a) Si median causas de extinción de la acción penal.

b) Si la dilación del procedimiento penal provoca, en los hechos, una frustración del derecho ejercido mediante la acción civil.

c) Si la acción civil por reparación del daño está fundada en un factor objetivo de responsabilidad.

ARTÍCULO 1698.- Condena penal. La sentencia penal condenatoria produce efectos de cosa juzgada en el proceso civil, respecto de la existencia del hecho principal que constituye el delito y de la culpa del condenado.

ARTÍCULO 1699.-Inexistencia del hecho, de autoría, de delito o de responsabilidad penal. La sentencia penal que declara la inexistencia de cierto hecho que habría constituido el delito, o la falta de autoría, produce efectos de cosa juzgada en el proceso civil respecto de esas cuestiones si su autor intervino efectivamente como parte en el proceso penal.

Si la sentencia penal decide que cierto hecho no constituye delito penal, o que no hay responsabilidad penal, en el proceso civil puede ser discutida libremente la existencia del mismo hecho, en cuanto generador de la responsabilidad civil.

ARTÍCULO 1700.- Leyes especiales. Lo dispuesto en los dos (2) artículos anteriores deja a salvo lo establecido por leyes especiales.

ARTÍCULO 1701.- Excusas absolutorias. Las excusas absolutorias penales no afectan a la acción civil, salvo disposición legal en contrario.

ARTÍCULO 1702.- Carencia de responsabilidad. No tienen responsabilidad:

a) El autor de una ofensa a la dignidad personal, si es intimado a retractarse, y lo hace adecuada e inmediatamente.

b) El autor de un delito contra la honestidad, si la víctima contrae matrimonio con él.

ARTÍCULO 1703.- Carencia de acción. En el caso de delito contra la vida carecen de acción el coautor o cómplice, y quien no lo impidió, pudiendo haberlo hecho.

ARTÍCULO 1704.- Sentencia penal posterior. La sentencia penal posterior a la sentencia civil no produce ningún efecto sobre ella, salvo en los casos previstos en el artículo siguiente.

ARTÍCULO 1705.- Revisión de la sentencia civil. La sentencia civil puede ser revisada a pedido de parte interesada:

a) Si asignó alcances de cosa juzgada a cuestiones resueltas por la sentencia penal, y ésta es revisada respecto de esas cuestiones, salvo que ello derive de un cambio de legislación.

b) Si la sentencia penal es dictada con posterioridad por aplicación de los incisos b) o c) del artículo 1697, y resuelve en sentido contrario a la sentencia civil cuestiones sobre las cuales debió haber producido efectos de cosa juzgada conforme a los artículos 1698 y 1699, siempre que tales cuestiones hubieran sido determinantes de una sentencia civil distinta.

c) Si lo dispone la ley.

ARTÍCULO 1706.- Efecto de la revisión. El pago efectuado con causa en la sentencia civil revisada es repetible.

ARTÍCULO 1707.- Prescripción extintiva. La prescripción extintiva de la acción por revisión de la sentencia civil es dispensable conforme al artículo 2490, contando el plazo semestral desde la revisión de la sentencia penal, en el caso del inciso a) del artículo 1705; y desde la sentencia penal, en el caso del inciso b) del mismo artículo.

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